La Leucemia
 
 
     
     
 
¿Qué es la leucemia? ¿Qué tipos existen? ¿Cual es la causa?
     
¿Cuales son los síntomas? ¿Cómo se trata? Más información
 
 

 
¿Qué es la leucemia?
   

Es un cáncer de la sangre, esta enfermedad se caracteriza por el aumento permanente, anormal y desordenado del número de leucocitos (glóbulos blancos), que da lugar a una invasión de la médula ósea, y que impide a su vez el desarrollo normal de las células progenitoras de la sangre, y por consecuencia falta de glóbulos rojos y plaquetas.

 
   
Esta situación produce que el cuerpo del afectado quede expuesto a un gran número de enfermedades, sin posibilidad luchar contra ellas, como pueden ser:  
   
      * Infecciones: Los glóbulos leucémicos carecen de la capacidad de combatir infecciones como lo hacen los glóbulos blancos normales.  
   
       * Anemia: La producción de glóbulos rojos decae a medida que los glóbulos leucémicos invaden el sistema.  
   
      * Excesiva pérdida de sangre: Disminuye la capacidad de coagulación a medida que disminuye el número de plaquetas.  
   
La leucemia NO es hereditaria, NO es contagiosa y se puede CURAR.  
   
No hay una forma conocida de prevenir la leucemia.  
   
Existen muchos tipos de leucemias, pero de forma simple se clasifican como agudas y crónicas, según el tipo de células que proliferan. Las leucemias agudas se caracterizan por el crecimiento de células inmaduras o "blastos" y las crónicas, por el de células maduras. Las más frecuentes son:  
   
       * Leucemia aguda linfoblástica  
       * Leucemia aguda mieloblástica  
       * Leucemia mieloide crónica  
       * Leucemia linfática crónica  
   
La palabra leucemia quiere decir "Sangre Blanca", por asociación de dos palabras de origen Griego, leukos (blanco) y aima (sangre). Este nombre deriva del aspecto que tenía la sangre de los pacientes en las primeras descripciones de esta enfermedad.  
   

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¿Qué tipos existen?
Existen dos tipos básicos de leucemias, las agudas y las crónicas.

       * Crónicas: Las leucemias crónicas son enfermedades más lentas y progresivas, en las que la agresividad de las células malignas es, por lo general, mucho menor que la de los blastos de las leucemias agudas..

      * Agudas: Dentro de las leucemias agudas se diferencia entre dos clases, las linfoblásticas y las mieloblásticas. La diferenciación se produce mediante el estudio al microscopio, y por otros medios de diagnóstico, de determinados rasgos de las células leucémicas que las hacen clasificables en uno u otro tipo. En las leucemias linfoblásticas, los blastos son muy parecidos a las células madre de la médula ósea que forman los linfocitos, y en las mieloblásticas los blastos son más bien parecidos a aquellas células progenitoras de las que nacen los granulocitos.

Saber bien de qué tipo es una leucemia no sólo orienta para estar advertidos de los riesgos que más peculiarmente pueden afectar al enfermo en cada tipo de leucemia, sino también para elegir el tratamiento que se ha demostrado como más eficaz para la leucemia específica que tenga el paciente. Por ejemplo, el tratamiento convencional de una leucemia aguda mieloblástica puede ser poco eficaz para tratar una leucemia aguda linfoblástica, y viceversa.

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¿Cual es la causa?

 

 

Casi siempre se desconoce el agente de la transformación leucémica de las células. Se cree que un cambio en la estructura genética (los genes constituyen el "fundamento básico" para el crecimiento celular. Están localizados en los Cromosomas, dentro del núcleo de cada célula) causa las anomalías y la multiplicación incontrolada de los glóbulos blancos. Entre las causas que pueden contribuir a esta transformación se incluyen factores genéticos, ambientales y víricos. Y se ha observado un ligero predominio masculino.

 
   

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¿Cuales son los síntomas?
   

Los síntomas con los que se manifiesta la leucemia, dependen por un lado de la proliferación de células leucémicas, con un aumento de la viscosidad sanguínea y crecimiento de órganos como hígado, bazo o ganglios linfáticos. Otros síntomas son similares a los de muchas dolencias comunes, pero finalmente se vuelven más persistentes y severos como: anemia, debilitamiento, cansancio crónico, fiebre alta, perdida de sangre sin que se produzca coagulación, propensión a lastimarse, infecciones, dolor en las articulaciones y en los huesos.

 
   

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¿Cómo se trata?
   

En los últimos años se han realizado tremendos avances en el tratamiento de la enfermedad. Los pacientes de leucemia tienen ahora una esperanza de vida mayor que nunca.

 
   

Entre los tratamientos utilizados, se pueden destacar, la quimioterapia, la radioterapia, los trasplantes de médula ósea y cordón umbilical.

 
   

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Más información
   

La palabra leucemia quiere decir "Sangre Blanca", por asociación de dos palabras de origen Griego, leukos (blanco) y aima (sangre). Este nombre deriva del aspecto que tenía la sangre de los pacientes en las primeras descripciones de esta enfermedad.

 

 

 

La primera comunicación de un paciente con leucemia se remonta a 1827, si bien el primer estudio sistematizado de esta enfermedad, se debe al patólogo Alemán Rudolf Virchow, en 1845.

 
   

La primera descripción de la leucemia aguda linfática crónica la efectuó Türk en 1903. Y en 1924, Minot e Isaacs llevaron a cabo los primeros estudios sobre sus particularidades.

 
   

La incidencia de la leucemia en la población general es de 1 a 3 casos por cada 100.000 habitantes y año. La edad de presentación depende del tipo de leucemia. Así la leucemia mieloide crónica es una enfermedad del adulto joven o de mediana edad y la leucemia linfática crónica lo es de pacientes generalmente superiores a 60 años. Por el contrario, la leucemia mieloblástica aguda representa el 90 % de las leucemias agudas del adulto y su incidencia se incrementa con la edad (más de la mitad presentan una edad superior a 50 años), y sin embargo esta proporción se invierte en la leucemia linfoblástica aguda, que es más frecuente en la población infantil y en la adolescencia y mucho más rara en el adulto.

 
   

La leucemia aguda etiquetada como enfermedad mortal en los años 50 y 60 (una media de supervivencia de 3-4 meses), es considerada en el momento actual como una enfermedad curable. Ello ha sido debido a una sustancial mejora en el tratamiento de soporte, de la introducción de la moderna quimioterapia y al extraordinario desarrollo del trasplante de médula ósea, o mejor del trasplante de "progenitores hematopoyéticos". De forma global es posible la curación del 40-50 % de las leucemias agudas, proporción que puede variar según el tipo de leucemia o la edad del paciente. Un ejemplo de los grandes avances en el tratamiento de estas enfermedades lo constituye la leucemia promielocitica mieloblasticas agudas, es posible la curación del 80-90% de los pacientes.

 
   

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