Cuando una persona es diagnosticada de una enfermedad como la Leucemia aparecen diferentes reacciones que ayudan en mayor o menor grado a adaptarse a la nueva situación.  
     
 

Cada persona reacciona de forma diferente y esto depende de múltiples factores pero principalmente depende de cómo interpreta la persona el grado de amenaza que supone la enfermedad para su vida en diferentes aspectos, (su supervivencia, calidad de vida, sus roles en la familia, el trabajo...), y de cómo valora los recursos de los que dispone para afrontarla, (apoyo social o familiar, confianza en la medicina, sus habilidades y capacidades personales...).

 
 

Hay muchos tipos de respuestas o reacciones ante la enfermedad, quizá tantas como personas. No hay reacciones buenas ni malas, lo que a una persona le puede resultar útil puede ser negativo para otra, pero todos tenemos nuestra propia capacidad de adaptación y afrontamiento aunque a veces no sabemos que tenemos hasta que la vida te pone ante una situación como esta.

 
   
Estas son algunas de las reacciones más frecuentes:  
   

- Negación y evitación: Las personas que utilizan la negación tienen una actitud de "no pasa nada" o "no hay peligro", aunque sí esté pasando algo. Suelen evitar la información o cualquier tipo de situación que vaya en contra de esta actitud.
Si uno piensa que no pasa nada importante, tampoco hará nada para solucionar algo que no se quiere ver.
Reaccionar negando o evitando lo que no nos gusta no tiene porque ser negativo en todos los casos. Algunas veces es positivo porque mantiene un buen estado de ánimo sin ansiedad ni miedos, sin embargo puede ser una respuesta negativa cuando impide poner en práctica otras respuestas como llevar los tratamientos correctamente, seguir las pautas de cuidados o ponerse alerta cuando hace falta.

 
   
- Búsqueda de información: Buscar información sobre diferentes aspectos que preocupen a la persona, (la enfermedad, los tratamientos, ayudas sociales...) es una forma de reducir la incertidumbre y la sensación de falta de control, (algo muy frecuente cuando uno está enfermo y más cuando está hospitalizado).  
Hay muchas formas de buscar información, desde el equipo médico y de enfermería hasta Asociaciones u otras personas que ya han pasado por la misma experiencia. Siempre suele ser mejor buscar información de fuentes fiables y contrastarla con los profesionales.
A veces se busca con tanta ansiedad que los pensamientos siempre giran en torno al problema o se dispone de tanta información que puede llevar a conclusiones erróneas. De todos modos, lo que uno quiere saber depende de uno mismo.
 
   
- Aceptación de la enfermedad: Esta es una actitud en la que la persona acepta la enfermedad tal y como viene sin luchar contra ella. Son personas que se "dejan hacer" aceptando las cosas tal y como vienen.  
   
- Mantener rutinas o actividades diarias: Mantenerse activo y seguir con la vida habitual en lo que sea posible es una forma de disminuir el impacto de la enfermedad en nuestras vidas.  
Organizar un plan de actividades diarias es útil para conseguir una buena adaptación y un buen estado de ánimo. Las tareas que se planifiquen es mejor que sean concretas y asequibles. Si son complejas se pueden dividir en partes e ir poco a poco parte por parte.
Habrá cosas que antes formaban parte de la vida cotidiana y que pueden verse afectadas por la enfermedad durante un tiempo, sin embargo habrá otras muchas que se pueden continuar haciendo y otras nuevas para las que antes quizá no había tiempo.
 
   
- Buscar apoyo y expresar emociones: Pedir ayuda o apoyo emocional a la familia, amigos o al equipo sanitario es un forma de afrontar la enfermedad. No siempre es fácil pedir lo que se quiere o expresar lo que se siente pero es la forma más efectiva de que los demás sepan como nos pueden ayudar o comprender.  
   
Creo que es importante conocer diferentes tipos de respuestas para darse cuenta de que ante una misma situación se puede reaccionar de formas distintas, (unas ayudan y otras no), y que esto depende principalmente de uno mismo, así que si alguien está pensando que sus estrategias de afrontamiento no le acaban de funcionar, que tenga en cuenta que lo que depende de uno mismo se puede cambiar, aunque activar nuestros recursos no sea siempre una tarea fácil y a veces requiera de ayuda y apoyo.  
   
   

Beatriz Monfort

 

 

 

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